Otra semana para el olvido, ya solo no hay jueves sino tambien viernes negros, mas alla de la humorada la verdad estamos en una espiral que francamente es dificil de pronosticar, la recuperación económica es ahora mucho más incierta que unos meses atrás. La economía mundial está afectada por el desarrollo de dos eventos con dinámicas preocupantes. El primero es una desaceleración en el ritmo de crecimiento de las economías avanzadas desde el comienzo del año, mucho más profunda que lo esperado. El segundo es un marcado deterioro de la incertidumbre fiscal y financiera, del que es una muestra la aceleración del mercado de activos de riesgos de las últimas semanas. Si las políticas necesarias para reencauzar estos problemas y reducir los riesgos no son puestas en práctica en el corto plazo, la interacción entre ambos sólo empeorará las cosas. Los riesgos son altos y se agota el tiempo para abordar los factores vulnerables que amenazan al sistema financiero mundial y a la recuperación económica, FRANCAMENTE, no creo que los gobiernos del mundo no respalden sus economias por el bienestar de todos; en el 2008/2009 no fue Goldman Sachs (como dijo un patetico casi gracioso analista ingles que fue noticia esta semana) quien salio a ponerle el pecho a al crisis, sino el gobierno de EEUU quien apuntalo el sistema, obvio sino lo hacia se desmoronaba la cadena de pagos y despues el fin, de una u otra manera la situacion es similar los gobiernos nuevamente van a tener que salvar la situacion!!
En medio de un escenario internacional cada vez más oscuro, plagado de dudas sobre lo que puede ocurrir tanto en Europa como en los Estados Unidos, la Bolsa de Comercio porteña comenzará el último trimestre del año en su nivel más bajo en más de un año.
A la delicada situación que atraviesan Grecia y España -entre otros países de la región-, se sumó el rechazo a la operación Twist que anunció la Reserva Federal. El mercado internacional ya está exigiendo medidas más drásticas: la principal es que el Banco Central Europeo (BCE) disponga de una baja en las tasas en la reunión que tendrá el jueves.
En los últimos días, se extendieron aún más los temores: el crecimiento de la producción manufacturera en China fue inferior a lo esperado y la producción industrial en Japón también decepcionó, mientras que las ventas minoristas en Alemania registraron su mayor caída de los últimos cuatro años. Además, la inflación de la eurozona registró en septiembre su mayor incremento en tres años al ubicarse en 3 por ciento.
Así, se terminó de delinear el peor septiembre desde 2008 para el mercado global. Para el índice Merval, fue un mes negro: se derrumbó el 17,4% al finalizar el viernes en los 2463,63 puntos, su nivel más bajo desde septiembre de 2009. También se cerró un trimestre decepcionante, en el que el principal indicador bursátil local se desmoronó 27,20 por ciento.
La volatilidad y el bajo volumen de negocios fueron los factores dominantes en el mercado, que se achica a un ritmo incesante. Además, la volatilidad externa le imprimió un vértigo inusual: el índice VIX se ubicó entre agosto y septiembre en un promedio de entre 30 y 45, por arriba de los niveles de 15-20 que mantuvo durante los primeros siete meses del año.
En el ámbito local, el derrumbe del mercado tuvo consecuencias: el BCRA se desprendió de más de US$ 1700 millones de sus reservas para sostener al dólar, por la demanda de los que optaron por buscar refugio en medio del caos. La fortaleza se transformó en un dolor de cabeza para las autoridades argentinas: el real brasileño terminó devaluándose con fuerza y llegó a ubicarse a 1,90 por cada dólar.
El inicio del último trimestre del año será clave: a la reunión de tasas del BCE, le seguirá el reporte de empleo de los Estados Unidos y -ya para la otra semana- comenzarán a llegar los primeros balances de empresas que cotizan en Nueva York. El contexto internacional continuará dominando la suerte de la plaza local.
EL DATO
La baja que observamos en nuestra bolsas y en las bolsas del mundo es violenta, cargada de pánico y con ese contexto “se compra” medido y con cuidado, pero “se compra”, es cuando hay que volver a la bolsa, dado que se desparraman los precios caídos y se puede comprar bueno y barato. La máxima es una y única “cuando se desploma la Bolsa se vuelve a la Bolsa, ir cuando nadie quiere ir”. Es ir para hacer la diferencia que antes siempre es difícil de hacer.
BUENA SEMANA !!! BUENOS NEGOCIOS !!!
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