La volatilidad volvió a los mercados y todo indica que se instalará un buen tiempo. Las dudas sobre el futuro inmediato de cada vez más países periféricos de Europa y la fortaleza del dólar fueron decisivas para que no se haya logrado una tendencia definida en los últimos días. La cautela y la selectividad también golpearon con dureza a las commodities que, igual que las acciones, alternaron subas y bajas a diario y complicaron el escenario.
La clave en los últimos días fue el comportamiento del dólar frente al euro. Se transformó en el termómetro del clima global. Pero a diferencia de otras ocasiones, esta vez el mercado local también debió digerir algunas señales, sobre todo del ámbito político. Como contrapartida, las empresas terminaron de presentar sus balances del primer trimestre del año. En líneas generales mostraron fuertes incrementos en sus ganancias y los aumentos de costos no lograron erosionar los márgenes, algo que desvelaba a los analistas. Los bancos brillaron y sobresalieron del resto. Así, el índice Merval cerró la semana en los 3378,18 puntos, con un avance del 1,57%, que le permitió quedar al margen de la caída de Wall Street.
Pero la política agregó incertidumbre: el enfrentamiento entre Cristina Kirchner y el sindicalismo promete convertirse en un tema para seguir de cerca por los inversores. Será clave la decisión de la Presidenta de ir o no por la reelección.
Esta semana deberá mirarse Europa, que sigue provocando temor, con Grecia en el centro del problema y Portugal dando señales de preocupación. Habrá que estar atento a los datos sobre la salud de la economía de los Estados Unidos.
Buena Semana !!! Buenos Negocios !!!
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