Los mercados bursátiles internacionales y la Bolsa de Comercio de Buenos Aires lograron superar con éxito una semana que desde el inicio se imaginaba complicada, por la importancia de los datos macro sobre la salud de la economía de los Estados Unidos y por la delicada situación política en Egipto y su zona adyacente.
La enorme liquidez existente en el mundo combinada con un escenario de tasas bajas volvieron a ser el combo perfecto para que los inversores se animaran a apostar fichas al riesgo. A tal punto que el temor a una generalización de la crisis egipcia en Medio Oriente apenas duró algunas horas, mientras los analistas transmitían tranquilidad al señalar que el precio del petróleo no debería dispararse.
Ni siquiera un flojo reporte de empleo en los Estados Unidos -el dato más esperado de la semana- logró frenar la tendencia alcista. Así, la toma de ganancias continuó postergándose, aunque no se apagaron las voces de alerta sobre esa posibilidad. Al menos por ahora, el escenario luce despejado y la avidez por ganancias hace dejar de lado las señales preocupantes del mundo.
Más allá de la situación en Egipto, los mercados internacionales -con Wall Street a la cabeza- se definieron hacia el alza por diferentes razones: una de las de mayor peso fue que nuevamente en los últimos días los balances conocidos en Nueva York estuvieron por encima de lo esperado.
En este sentido, el gigante Pfizer casi cuadruplicó su beneficio respecto del mismo período de 2009, mientras que UPS mostró sólidos números. Adicionalmente, la industria automotriz en los Estados Unidos reflejó una recuperación y General Motors registró un importante avance en las ventas de unidades.
El ISM manufacturero de la principal economía del mundo fue mejor que lo esperado y llevó optimismo a los mercados, de lo cual también se vio favorecida la plaza doméstica.
Hasta ahora, la Bolsa porteña se viene nutriendo justamente de ese optimismo global. El bajo nivel de las tasas en los Estados Unidos y en Europa -sumado a la enorme liquidez existente- obliga a los inversores a buscar más rendimiento para su dinero. Y justamente los emergentes son los que por ahora les pueden asegurar mayor rendimiento, aunque ello signifique mayor riesgo.
En este contexto, el índice Merval finalizó la semana en los 3631,22 puntos, con un alza de 1,34%, frente al cierre del viernes anterior. Así, dejó en evidencia que el comportamiento estuvo estrechamente ligado a los pasos que estuvo dando Wall Street, que en la semana acumuló alzas de entre 2 y 3%, con el Dow Jones por encima de los 12.000 puntos por primera vez en más de dos años.
Pero si hasta ahora el comportamiento de la Bolsa porteña mostró una empatía total con Nueva York, en los próximos días esa situación podría comenzar a cambiar. Es que justamente no habrá datos importantes para conocer sobre la salud de la economía de los Estados Unidos y ya comienza la etapa de presentación de balances de empresas locales, correspondientes al último trimestre del año anterior.
También perderá importancia la presentación de los resultados de compañías estadounidenses, ya que las más importantes ya publicaron sus números y solamente quedan algunas empresas más chicas.
Sin embargo, los analistas estiman que para los próximos días habrá que continuar monitoreando algunas cuestiones referentes a la economía de los Estados Unidos. El miércoles las miradas estarán orientadas al discurso del jefe de la Reserva Federal, Ben Bernanke, que podría tener nuevas referencias al mercado laboral de su país, que sigue sin poder recuperarse.
Los inversores habían permanecido anteayer muy pendientes el viernes de la evolución laboral en enero.
Los datos desconcertaron, ya que por una parte se informó que en enero se crearon 36.000 puestos de trabajo, frente a los 150.000 que se esperaban, pero, por otro lado, se dijo que la tasa de desempleo bajó hasta el 9%, la más baja desde abril de 2009.
Por el momento, la solidez se mantiene firme y nada amenaza con erosionarla. Ni siquiera el débil informe de empleo estadounidense conocido anteayer y que volvió a mostrar un bajo nivel de creación de empleo. La toma de ganancias, por ahora, sigue sin producirse.
Para monitoresar suguiero en Bonos, títulos públicos del tramo medio de la curva en dólares y cupones del PBI. En acciones, empresas con fuerte generación de caja y alto rendimiento de dividendos que cotizan a bajos ratios (TECO2, ERAR, JMIN, APBR, GAMI, IRSA)y plazas donde se espera fuerte incremento ingresos y resultados (MIRG, SAMI, BPAT, BHIPO,) del panel general alto riesgo mucha volatilidad (CELU, INDU, COME)
BUENA SEMANA!!! BUENOS NEGOCIOS !!!
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